El arte tiene que cumplir unas reglas (unas reglas físicas, unas reglas espirituales, y unas reglas intelectuales), que son su alimento, y a través de su transmutación presta servicio al espíritu.

Camino del espíritu se encuentra la sanación.

El arte curativo nos abre las puertas a la desmitificación de la conciencia.

La conciencia tiene muchos mitos, al igual que lo curativo está rodeado de mitos.

¿Cura todo lo que va al encuentro con el Ser? No cabe duda.

Pero, acaso ¿no es cierto? que todo va al encuentro con el Ser.

¿Entonces de qué hablamos en concreto?

EL arte es un facilitador de caminos, de toma de decisiones, la huella de un tránsito, un desbloqueador de emociones.

 Un encuentro con algo creado como fin en sí mismo.

El arte también refleja nuestra angustia como seres humanos, por ello es un recordatorio de nuestro interior más humano.